top of page

Escapada a Oporto

Oct 3
3 min de lectura

Actualitzat: 4 days ago

Aprovechando un vuelo directo y a buen precio a Oporto, decidí hacer una escapada para visitar la feria AutoClássico y disfrutar de un agradable fin de semana en esta acogedora ciudad portuguesa. La visita resultó especialmente provechosa, tanto por la cantidad y calidad de los automóviles expuestos como por las sorpresas que siempre depara una feria de estas características.


Piezas excepcionales en el concurso de elegancia

Uno de los automóviles que más destacaban era un extraordinario Lancia Aprilia Aerodinamica Viotti de 1939, un ejemplar único concebido y construido siguiendo los deseos de su primer propietario. Una de esas piezas excepcionales que por sí solas justifican una visita a una feria.


Lancia Aprilia Aerodinamica Viotti 1939
Lancia Aprilia Aerodinamica Viotti 1939

También me llamó especialmente la atención un Pegaso Z-102 B Touring Berlinetta de 1953, con número de chasis #150-0144 y una historia singular. El coche había sido un regalo de Franco al presidente de Portugal y, en 1967, sufrió importantes desperfectos cuando se inundó el almacén de Lisboa donde estaba guardado.


Pegaso Z-102 Touring Berlinetta
Pegaso Z-102 Touring Berlinetta

Su restauración fue especialmente complicada y hubo que recurrir al propio Wifredo Ricart, que facilitó asesoramiento para recuperar el automóvil. En Oporto se podía contemplar en el stand de los organizadores de la próxima Retromóvil de Madrid, donde está prevista una exposición dedicada a la marca española.

En el mismo stand, Miguel Fenollosa Ricart, bisnieto de Wifredo Ricart, presentaba el Ricart Z102S, un Gran Turismo moderno inspirado en el legendario Pegaso Z-102. Una interesante iniciativa que reivindica el legado automovilístico de Ricart y su papel fundamental en la historia del automóvil español.

Un Alfa Romeo que me trajo recuerdos

Hay automóviles que, por algún motivo, nos dejan una huella especial. En mi caso, uno de ellos es el Alfa Romeo Giulietta Sprint Speciale. Hace cerca de veinte años descubrí un ejemplar cubierto de polvo en el garaje del edificio donde vivía un amigo en Venezuela. Aquella imagen me cautivó y, desde entonces, siempre he sentido una especial debilidad por este modelo tan singular.


Alfa Romeo Giulietta SS
Alfa Romeo Giulietta SS
Alfa Romeo Giulietta SS
Alfa Romeo Giulietta SS

Por eso me hizo especial ilusión encontrar en la feria de Oporto un ejemplar perfectamente restaurado. Volver a encontrarme con este Alfa Romeo me transportó inevitablemente a aquellos años y a los recuerdos de aquella etapa vivida en Venezuela.



Aniversarios y otras celebraciones

AutoClássico también reservaba espacio para diferentes conmemoraciones automovilísticas. Entre los stands temáticos destacaban los dedicados al 60.º aniversario del FIAT 124 y a los 40 años del Citroën AX, dos celebraciones que permitían repasar la trayectoria de modelos que han desempeñado un papel destacado en la historia del automóvil.


FIAT 124 Sport
FIAT 124 Sport

Las sorpresas del aparcamiento

Como suele ocurrir en las grandes concentraciones y ferias de vehículos clásicos, el aparcamiento reservado a los visitantes también ofrecía algunas sorpresas muy agradables. A veces, los automóviles que encontramos allí son tan interesantes como los que se exhiben en el interior del recinto.


En esta ocasión me gustaron especialmente un Moretti 595 SS  basado en el FIAT 500 i y un BMW 600. Quizá sea porque siempre he sentido una especial predilección por los automóviles pequeños, esos utilitarios y microcoches que a menudo pasan desapercibidos frente a los grandes deportivos.



Moretti 595 SS
Moretti 595 SS
Moretti 595 SS
Moretti 595 SS
BMW 600
BMW 600
BMW 600
BMW 600

También pude admirar un FIAT 600 Multipla y un Vespa 400, ambos perfectamente restaurados y a la venta.


Vespa 400
Vespa 400
FIAT 600 Multipla 1959
FIAT 600 Multipla 1959

Oporto, mucho más que una feria del automóvil

La visita a AutoClássico fue solo una parte de la escapada. Antes de acudir a la feria aproveché para visitar el Museu do Carro Eléctrico, donde se conserva una interesante colección de tranvías y vehículos de transporte público. Algunos de los ejemplares expuestos superan el siglo de antigüedad y siguen plenamente operativos, como los tranvías que todavía podemos ver circulando por las calles de Oporto y transportando turistas por los alrededores del río Duero.



Otra visita interesante fue la del edificio de la Alfândega, donde se puede contemplar una exposición permanente de vehículos presidenciales de la República Portuguesa. Una colección que permite descubrir algunos de los automóviles que han formado parte de la historia institucional del país.


Packard Super Eight 1939
Packard Super Eight 1939

En definitiva, AutoClássico fue una magnífica excusa para volver a visitar Oporto, una ciudad que siempre resulta acogedora y que ofrece muchos atractivos más allá de sus monumentos y paisajes. Entre automóviles excepcionales, recuerdos personales y descubrimientos inesperados, disfruté de un fin de semana de esos que invitan a repetir la experiencia.


TambIén puedes leer este post en catalán y en inglés

 
 
 
Recent Posts
Archive
bottom of page