Abarth Works Lier
- 30 ene 2022
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Actualizado: hace 4 horas
Carlo Abarth fue un genio de la ingeniería. De origen austriaco, desarrolló gran parte de su carrera en Italia. La mayoría de los aficionados lo conocemos por las preparaciones que hizo de los automóviles Fiat para competición, aunque también preparó modelos de otras marcas italianas, e incluso de Simca y Porsche.

Cualquiera pensaría que es necesario ir a Italia para disfrutar de una amplia colección de Abarth, pero también se puede vivir el mejor ambiente de la marca un poco más al norte. Durante un viaje a Róterdam, tuve la oportunidad de visitar la pequeña ciudad belga de Lier, cerca de Bruselas, donde se encuentra un verdadero templo Abarth.



El lugar respira la atmósfera de la marca. Una parte del complejo simula un pequeño museo, con los coches expuestos de cara al público en vitrinas que dan al exterior. Detrás hay un enorme almacén con decenas de deportivos alineados por modelos. También tuve la oportunidad de acceder a otro gran taller repleto de recambios y coches en proceso de restauración.


La colección es impresionante, con numerosos deportivos, muchos de ellos con carrocerías aerodinámicas fabricadas por célebres carroceros italianos como Viotti, Bertone o Zagato. También hay abundantes preparaciones sobre carrocerías de serie, desde los Fiat 500 hasta los 2300 Coupé. Un ejemplar de Autobianchi Primula, el primer tracción delantera del grupo Fíat, tenía un aspecto excelente. Eché en falta un modelo que suele estar entre los grandes olvidados, injustamente, en mi opinión. Entre cientos de Fiat, no vi ni un solo 127, el gran superventas de la marca durante los años setenta.


Me llamó la atención que modelos como el Abarth 1300 Scorpione, el Fiat 2300 Coupé o el 125 Samantha Vignale, que son realmente difíciles de ver, se encontraban allí por parejas o tríos.
El universo Fiat domina, pero también hay otras marcas relacionadas. No son escasos los ejemplares de Lada, Polski o Seat. Incluso un Fiat 125 Coupé argentino como el que vimos en Caminito. Me llamó la atención ver un par de Seat 124 FL; uno de ellos parecía una réplica del 2100 Gr. 5, parecía que estábamos en la Nave 122.

Había otro par de Seat 133 para restaurar. No eran importaciones recientes, sino ejemplares que se vendieron nuevos en la zona en aquella época. Quizá el modelo más singular de SEAT, que no tiene correspondencia en FIAT, es el 1200 Sport. En Lier hay dos ejemplares de este pequeño coupé.


En definitiva, un lugar impresionante para cualquier aficionado a los automóvil, aunque no sean italianos. En el futuro está prevista la construcción de un gran museo que abrirá al público en 2025. Sin duda una excelente oportunidad para volver a visitar Lier.



























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