La primera vez que vi un Eisenach fue en un precioso pueblo costero al norte de la isla de Zelandia (Sjælland), cerca de Helsingør. Era una pick-up azul aparcada en el jardín de una casa de aquellas que tienen un grueso tejado de paja como en los cuentos de hadas. El aspecto me resultaba extraño y el hecho de que fuera una pick-up me hizo pensar en una realización artesanal. Ahora, después de haber visto algunas fotos de otros modelos similares me inclino a pensar que ya vení